Historias

Suspenso en inclusión digital, suficiente en movilidad accesible

Suspenso en inclusión digital, suficiente en movilidad accesible

Pedro Cuevas Moreno

8 abril, 2020

Cuando hablamos de tecnología o de avances tecnológicos, la primera premisa que se viene a le mente está relacionada con la evolución. Evolución como objetivo primordial. Entendemos la era digital como medio para avanzar; para mejorar los aspectos cotidianos y facilitar el día a día. En líneas generales, para hacernos la vida más sencilla y llevadera. Pues sin evolución digital, no existe transformación social. Y no solo lo sabemos, si no que en la aprendida teoría se incluye el concepto. Aunque en la práctica la realidad es otra y su aplicación apenas roza el aprobado. A veces, incluso ni llega.

Somos el típico estudiante de matrícula que prefiere el examen redactado y odia el tipo test. Preferimos explayarnos sobre una hoja en blanco y dejar clarividencia de nuestras grandes dotes para memorizar. Nos sabemos la teoría. No sabemos de la práctica. Se nos resiste y las notas lo demuestran. La media entre ambas detecta un aprobado raspado en materia de movilidad accesible y un suspenso en inclusión digital. Y es que, pese a la presencia tecnológica, cada vez son más las barreras que enfrentan las personas con discapacidad. La accesibilidad en el transporte público es insuficiente. La adaptación de los taxis, mínima. Los obstáculos arquitectónicos sen las vías urbanas, múltiples. Y nuestra capacidad para aplicar la teoría a la práctica, en entredicho.

 

APROBADO RASPADO EN MOVILIDAD ACCESIBLE

Movilidad accesible

Según el Índice de Movilidad Sostenible de las Capitales de Provincia de España (IMSCE 2020), presentado por la consultora IdenCity, la media del nivel de accesibilidad en la movilidad en las ciudades españolas y sus áreas próximas se sitúa en un 55,8%.

El documento refleja que menos de la mitad de las capitales de provincia españolas cuentan con ‘apps’ de movilidad urbana adaptadas a las necesidades específicas de las personas con discapacidad; que no todas las ciudades estudiadas cuentan con una regulación que promueva la accesibilidad universal y, por tanto, que aún queda un amplio margen de mejora para hacer posible la accesibilidad universal en transporte público.

La realidad es que, aunque 36 de 52 ciudades, un 69% del total, incluyen algún aspecto de la movilidad accesible en sus Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), solo 9 ciudades, lo que corresponde a un 17%, incorpora la supresión de barreras tanto en infraestructuras como en su flota de transporte público, así como mejoras de los sistemas de información de transporte.

El informe concluye haciendo hincapié en la necesidad de «garantizar la movilidad urbana sostenible a través de la: Deambulación, Aprehensión, Localización y Comunicación«. Así mismo, refiere «la necesidad de que los territorios sigan adaptando su estructura física, redefinan su oferta y demanda de servicios e integren un sistema de gestión y gobernanza que acoja la diversidad para que el sistema de movilidad sea plenamente inclusivo».

 

SUSPENSO EN INCLUSIÓN DIGITAL

Inclusión DigitalEl Índice Smart sobre ‘Smart cities’, estudio de referencia sobre las ciudades inteligentes y que concluye que las urbes españolas se enfrentan a la oportunidad de desarrollar políticas más activas y eficientes para la inclusión digital de las personas con discapacidad, detecta la necesidad de promover políticas más activas para facilitar la participación de todos los colectivos para mejorar la inclusión digital de las personas con discapacidad.

El estudio, también promovido por la consultora IdenCity, manifiesta la necesidad de una mayor implicación en la aplicación de políticas que favorezcan la inclusión digital de las personas con discapacidad, puesto que el rendimiento global de las ciudades analizadas solo alcanza el 34,64%.

Evidentemente, la brecha digital se hace patente y lo servicios de ‘open data’ quedan señalados. Es un ejemplo las páginas web de los ayuntamientos, cuya información y datos de interés para personas con discapacidad solo alcanza el 19%.

Por otra parte, en cuanto a la accesibilidad en los servicios de transporte, solo el 20% de las estaciones de tren de media y larga distancia de las capitales de provincia españolas cuentan con el servicio Dialoga, una herramienta que permite, entre otras funciones, la video-interpretación en lengua de signos española y que facilita que las personas sordas y con discapacidad auditiva puedan comunicarse en tiempo real con el personal de la estación.

De esta forma concluye añadiendo que «la irrupción de la tecnología digital puede ser un motivo de mejora de la inclusión social o, por el contrario, abrir nuevas brechas». En este sentido, sus impulsores defienden el «principio de accesibilidad universal» para que todas las personas puedan disfrutar de los servicios que ofrecen los municipios».

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