Historias

La oportunidad de Thunberg

La oportunidad de Thunberg

Pedro Cuevas Moreno

2 diciembre, 2019

En una apoteósica visión del futuro de la Tierra, Christopher Nolan con su película Interstellar, planteó en el año 2014 la inestabilidad climática del planeta. En ningún momento se observan los estragos causados por el ser humano, pero sí sus consecuencias. Consecuencias apreciables en la naturaleza y su cultivo, donde la población sufre problemas respiratorios debido a las temperaturas extremas y falta de oxígeno derivado de la ausencia de zonas verdes. Un mundo con cierto toque infernal, en el que el maíz y la okra aguantan las condiciones infrahumanas y cuya única esperanza y salvación es una expedición, de la mano de Matthew McConaughey, a otra galaxia en busca de un planeta habitable. Podría ser la sinopsis de la película, pero no tiene nada que ver con ello.

Parece ficción. De momento, solo lo parece. De momento, no contamos con medios válidos para atravesar agujeros gusanos y agujeros negros. Tampoco hace falta si podemos evitarlo. De momento, sabemos diferenciar entre realidad y ficción. Aunque la narrativa distópica, por mucho que lo parezca, no lo sea. De momento, tenemos todo en nuestra mano para darle la vuelta, dejar de lado la especulación climática y mantener el planeta verde. La solución no debe ser sencilla. Al revés, resulta tan complicada llegados a este punto que, una joven activista de 16 años, Greta Thunberg, desde el verano de 2018 lidera la lucha climática y, en cierta medida, se siente protectora de los más de 700 tesoros naturales que aguarda la Tierra.

 

Los Fridays for Future fueron el inicio. Un vehículo transportador que retumbó por todo el mundo, cruzando fronteras, descubriendo rincones y culminando, en la actualidad, en Madrid con la Cumbre por el Clima. Del 2 al 13 de diciembre, en España se pondrán sobre la mesa asuntos de preservación y conservación de los tesoros naturales, entre otros asuntos. Su elección, tras la renuncia de Chile, no es casual. Y es que, la península ibérica tiene en su haber 52 Reservas de la Biosfera de la UNESCO. Líder de los 124 países incluidos en la lista MAB, tras sumar los enclaves del Alto Turia (Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana), del Valle del Cabriel (Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Aragón) y de La Siberia (Extremadura).

 

El país con más zonas protegidas y la activista más conocida, juntos durante algo más una semana. No precisamente de vacaciones, por mucho que se empeñen en recordarle su absentismo escolar. Más bien tiene que ver con motivos relacionados con la salvación del planeta para no acabar como en Interstellar, rodeados únicamente por polvo y campos de maíces. Aunque hasta su llegada a Madrid, recorra un largo sendero que evoque sensaciones contraopuestas.

Desde Lisboa a Madrid, el paso por Extremadura es casi obligatorio. Principalmente, por la unión de carreteras y reducción del trayecto. También por sus tesoros escondidos, que tienen la oportunidad de relucir fuera de nuestra frontera y ser apreciados por gentes no extremeñas. Es una oportunidad y la Junta de Extremadura lo sabe. No quiere dejar pasar este tren para posicionar a Extremadura en el mapa. Mejor dicho, este coche eléctrico.

 

 

Mediante redes sociales y con este tweet, el Gobierno de Extremadura propone a Thunberg llegar a la Cumbre Climática con un coche eléctrico. Tras una larga travesía por el Atlántico, los 625 kilómetros que separan las capitales de la península ibérica serían amenos incluso en el tren. Pero mejor en coche eléctrico.

Durante el camino, no presenciará grandes nubes de polvo y largos campos de maíz, en verano otro gallo cantaría bajo la sensación térmica infernal y las cosechas de este producto que recrearían la atmósfera de Nolan. Como mucho, visualizaría el charpullido verde, persistente e indestructible del río Guadiana y, seguramente, quedaría impresionada. Al igual que al observar las vegas del entorno, la Sierra de San Pedro o las tres reservas de las biosferas presentes en nuestra tierra: Sierra de Gata – Hurdes Redes, La Siberia y Monfragüe.

Sin duda alguna, un auténtico paraíso natural que mezcla dehesas agrestes y salvajes con gargantas, ríos y zonas verdes. Motivos de sobra para pensar a su paso: “Estuve en Extremadura” y ejemplificarla a modo de región comprometida en la lucha contra el cambio climático debido a una preservación que, incluso, coloca a zonas como el Parque Nacional de Monfrague entre los 10 mejores destinos naturales de España según los comentarios de los visitantes.

Greta Thunberg verá una parte que ni siquiera muchos de nuestro país aún no han podido degustar. Y en un futuro podrá usarla como ejemplo en sus tantas ponencias, conferencias y manifestaciones. Un ejemplo para poner tierra de por medio entre realidad de la ficción; para que, los climas extremos y el cambio climático pasen a formar parte de narrativas como la de Interstellar y de la ciencia ficción en general.

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