Historias

Apostar por educar

Apostar por educar

Mirada Social

7 julio, 2020

«Queremos empleo, no queremos caridad» rezaban los carteles que se encontraron los Reyes en su visita a las 3000 viviendas de Sevilla, el barrio más pobre de España. «Del hambre real, de la falta de comer de nuestros padres, habíamos sacado nosotros el instinto de morder» es la cita de Javier Pérez Andújar con la que abre «La clase obrera no va al paraíso».

Comerse la vida a mordiscos, si procedes de determinados códigos postales, es como pretender terminar una carrera en chanclas. Es imposible negar que las condiciones personales, familiares, económicas y sociales son determinantes en el éxito escolar. Estas pueden funcionar como factores de protección o de riesgo. Pueden provocar que un suspenso sea interpretado como un tropiezo temporal que se puede subsanar con apoyo o como el inicio de un fracaso escolar de largo recorrido. Estudiantes, familias, docentes y Sistema Educativo forman los cuatro vértices de un cuadrilátero en el que se pelea diluyendo las responsabilidades, poniendo parches y matando moscas a cañonazos.

 

Siguiente paso

«Comprender para intervenir» es el mantra que llevo repitiéndome desde que se presentó la posibilidad de que «mis niños y niñas» volvieran a estudiar. No forma parte de los objetivos de Motiva, pero siempre ha estado presente. Apoyado en el convencimiento de que la formación es la vía para cambiar lo que no nos gusta, mi propia experiencia vital me lo ha enseñado. Así que, me uno al cuadrilátero anterior y les digo en un mensaje. «¿Cómo estáis? ¿Cómo va el confinamiento? ¿Os apetece hacer algo diferente y aprovechar el tiempo en casa? ¿Queréis prepararos las pruebas de acceso a Grado Medio? El año pasado ayudé a una persona a prepararlas y aprobó, así que tengo un 100% de resultados positivos. Sin duda, soy la mejor profesora y quien se anime va a aprobar seguro». Se ríen y se unen a las reuniones de Google Meet y al aula de Classroom. Suena la campana de ring. Empieza el siguiente asalto.

Estoy sin datos, no me puedo conectar. Lo que suena son mis hijas, que están jugando por aquí. ¿Podemos volver a ver las ecuaciones? No me entran… He empezado a trabajar en el campo, cuenta conmigo para la clase de la tarde. Desde el móvil lo que estás escribiendo no se ve muy bien, ¿puedes ponerlo más grande? No puedo entrar a la clase de hoy, me acaban de cambiar el turno. Salgo de trabajar a las 4 de la mañana pero a las 11 estoy conectada. ¿Me puedo unir a la preparación ahora? Me han dicho que me van a despedir.

 

Razones para volver a estudiar

No existe un tecnicismo que aluda a aquella situación en la que la persona estudiante abandona la educación reglada sin conseguir la titulación mínima, Graduado ESO. El estudio del abandono escolar considera temprano a aquel que no continúa tras alcanzar la educación secundaria y las cifras en Extremadura son muy preocupantes al respecto. Las cifras de 2019 sitúa en un 20,5% de alumnado el porcentaje de jóvenes de entre 18 a 24 años que tiene como máximo el título de enseñanza secundaria obligatoria. Esta cifra supera la media española, situada en un 17,3%.

Tampoco encontramos datos específicos del abandono pre-ESO a nivel regional pero nuestra superación sistemática de la media nacional en indicadores similares es poco halagüeña. Según datos del estudio ‘Fracaso y abandono escolar en España’ de Fundación la Caixa, un 28,4% del alumnado en España abandona la ESO sin graduarse.

 

El asalto pendiente

Es muy satisfactorio colaborar a romper ese techo, ayudarles a montar en el ascensor social, animar a seguir en los días flojos, celebrar los días buenos. Es imprescindible compartir con la sociedad los avances que logramos, pretender conseguir el mismo alcance que los titulares que hablan de disturbios en nuestros barrios. Nada de esto se podría lograr sin la colaboración incondicional de Fundación CB, que apuesta por Motiva y cree en la potencialidad y la fortaleza del entorno en el que se desarrolla, que confía en nuestra manera de trabajar y aplaude las iniciativas que desarrollamos.

De momento, durante el confinamiento, hemos colaborado a que siete personas den un paso más en su trayectoria educativa y pongan un ladrillo firme en su proyecto de vida. En un par de años, nos tocará preocuparnos acerca de qué código postal tenemos que poner en un Currículum que tendrá algún título más pero no podrá reflejar el esfuerzo con el que se ha conseguido. Ojalá que, llegado el momento, no creamos que escribir el de San Fernando aumenta nuestras posibilidades porque nos hace más confiables. Pero ese es otro asalto, una lucha en la que no puede faltar nadie. 

 

TEXTO: ESTEFANÍA RODRÍGUEZ

FOTO: FÉLIX MÉNDEZ

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